¿Te lo mereces?
Así se titula el último episodio de la tercera temporada de Eudemonía. Es un episodio más íntimo y también más directo. Uno que invita a…
Así se titula el último episodio de la tercera temporada de Eudemonía. Es un episodio más íntimo y también más directo. Uno que invita a detenernos un momento y observar con honestidad una idea que se ha vuelto casi invisible por lo extendida que está: la idea de que merecemos ciertas cosas.
Durante las dos primeras temporadas hablé varias veces de la gratitud. Incluso le dediqué tres episodios enteros. Porque sigo pensando que es una de las prácticas más transformadoras para vivir bien. Pero en este cierre de temporada he querido explorar su reverso.
¿Y si el verdadero opuesto de la gratitud no fuera la ingratitud, sino el sentido de merecimiento?
Ese pensamiento que aparece sin anunciarse, que se instala sin pedir permiso: “esto no debería ser así”, “no me merezco esto”, “con todo lo que hago, lo mínimo sería que…”
En el episodio comparto una experiencia personal de hace años, en un retiro donde —desde mi percepción de merecimiento— todo me incomodaba. Hasta que algo cambió. No fuera, sino dentro de mí. Solté la idea de lo que creía merecer, y desde ahí, apareció otra cosa: comprensión, serenidad, gratitud.
Quizá te suene. Porque ese sentido de merecimiento se cuela en nuestras relaciones, en el trabajo, en la salud, en la vida cotidiana. Nos hace sufrir en silencio cuando las cosas no salen como creemos que deberían salir.
En este último episodio no solo comparto esa historia, sino también una pequeña práctica para ti. Un ejercicio de observación. Una invitación a mirar tu día a día con otros ojos.
Aún nos quedan algunas plazas para el CreaTuVida del 9 al 11 de mayo.
Cuídate, P.